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Se hacía pasar por comercial para entrar en casa: 40 víctimas mayores o con discapacidad y 350.000 euros

Por · Publicado el 20 de septiembre de 2026

✅ Información contrastada con fuentes oficiales. Última revisión: 20 de septiembre de 2026.

La Guardia Civil detuvo el pasado sábado en Granada a un hombre de 41 años al que investiga como presunto autor de un delito continuado de estafa, usurpación del estado civil y falsedad documental. Según la investigación, habría conseguido más de 350.000 euros de más de 40 personas mayores o con discapacidad, en seis provincias andaluzas: Almería, Jaén, Granada, Sevilla, Málaga y Córdoba.

Todo empezó casi por casualidad. En mayo, una patrulla del puesto de Armilla identificó un coche en un control rutinario y encontró en el maletero contratos de crédito, talonarios y facturas a nombre de otras personas. Al llamar una por una a esas personas, los agentes se encontraron con que ninguna sabía nada.

Cómo funcionaba

Esta es la parte que conviene leer despacio, porque el método no tiene nada de sofisticado.

Se presentaba en el domicilio como comercial de distintas empresas, con lo que la Guardia Civil describe en su comunicado como apariencia educada, correcta y bien vestida. Con eso bastaba para que le abrieran y le dejaran pasar.

Una vez dentro, reunía datos personales, documentación bancaria, certificados de pensión y firmas. Con ese material formalizaba contratos de crédito, compraba teléfonos móviles y financiaba vehículos a nombre de la víctima, sin que esta lo supiera.

Y había una segunda vuelta. En algunos casos regresaba al domicilio diciendo que había habido un error en la financiación, y convencía a la persona de pagar en metálico, hacer una transferencia o pasar la tarjeta por un TPV portátil para «cancelar» la operación. Así cobraba dos veces por el mismo engaño. En otros casos, directamente firmaba él los documentos.

Qué significa para las familias

Si en casa hay una persona mayor, o alguien con discapacidad intelectual que pasa ratos solo, merece la pena hablar de esto sin dramatizar y sin tratarle como si no se enterara. Tres ideas sencillas:

  • Nadie que sea de verdad de una empresa necesita entrar en casa para enseñarte una oferta, ni te va a pedir la documentación del banco ni el certificado de la pensión.
  • Una firma no se da nunca en el momento. Ni un DNI, ni un número de cuenta. Si es legítimo, puede esperar a que esté delante otra persona de la familia.
  • Que alguien vuelva a por un «error» y pida dinero para arreglarlo es, casi siempre, la segunda parte de la misma estafa.

Y algo que cuesta más decir: revisar de vez en cuando los movimientos de la cuenta y si ha llegado algún contrato raro no es desconfiar de nadie. Aquí las víctimas tardaron meses en enterarse, y varias no lo supieron hasta que les llamó la Guardia Civil.

Lo que todavía no sabemos

El detenido está investigado, no condenado: todo lo anterior es lo que sostiene la investigación, y será un juez quien lo determine. Tampoco se ha hecho público si las personas afectadas van a recuperar el dinero ni si los créditos firmados a su nombre quedan anulados, que es justo lo que más le importaría a cualquier familia en esa situación. Si sale esa información, actualizaremos esta página.

Fuentes

Esta noticia se ha elaborado a partir de la información publicada por:

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