Sin plaza en el único colegio de educación especial de Ibiza: una familia lleva a Educació a los tribunales
Una familia ibicenca vuelve a la isla desde Madrid, donde el colegio ordinario con aula de apoyo no había funcionado con su hijo, un niño de seis años con autismo y gran dependencia. Antes de mudarse hablan con el único colegio de educación especial de Ibiza, el CEE Sant Josep, concertado y gestionado por Amadiba. Un año después el niño sigue sin escolarizar y la familia ha presentado un recurso contencioso-administrativo contra la Conselleria d’Educació. Lo cuenta el Diario de Ibiza, con nombre y fotos de la familia; aquí no los repetimos porque el niño no puede decidir sobre su exposición.
Lo que dice cada parte
- La familia: los informes psiquiátricos recomiendan escolarizarlo cuanto antes en un centro de educación especial, con un entorno muy estructurado y cuidadores de referencia estables, y desaconsejan expresamente el aula UEECO o cualquier dispositivo de educación ordinaria. Pidieron la escolarización extraordinaria en febrero de 2026 y, en el plazo ordinario de mayo, vieron que su hijo tenía una de las puntuaciones clínicas más altas y era el único sin plaza reservada, por los puntos de empadronamiento y proximidad.
- La Conselleria: la matrícula viene de la Península, no quedan plazas en el centro de educación especial y a la familia se le ofreció un aula UEECO tanto en su municipio como donde trabajan, donde el niño no estará desatendido.
- El colegio: su director recuerda que un concertado de educación especial es un centro receptor. No decide qué niños entran; los deriva la Conselleria con un baremo objetivo.
- El colectivo IbizaIN, partidario de la inclusión en escuelas ordinarias, no apoya ni los centros de educación especial ni las aulas UEECO, aunque admite que hacen falta más profesionales especializados en la ordinaria.
Qué significa para las familias
Este caso junta en una sola historia tres cosas que le pueden pasar a cualquiera.
El dictamen no es la plaza. Que los informes clínicos y el dictamen de escolarización digan «educación especial» no crea una plaza donde no la hay. En islas y en comarcas con un solo centro, la plaza es el cuello de botella real, y conviene preguntar por ella antes de mudarse, no después.
El baremo puntúa lo que puntúa. En el proceso ordinario de admisión los criterios de padrón, proximidad y hermanos pesan tanto o más que la necesidad educativa. Una familia recién llegada parte con desventaja aunque su hijo sea quien más necesita el centro. La vía para saltarse ese baremo es la escolarización extraordinaria, que aquí la familia pidió y no consiguió.
Aceptar o no la alternativa. Cuando la administración ofrece un aula UEECO (una unidad de educación especial dentro de un colegio ordinario) contra el criterio de los informes, la familia se queda con dos malas opciones: aceptar lo que no recomienda el especialista o dejar al niño en casa mientras pelea. No hay respuesta buena. Lo que sí hay es un plazo: la reclamación por vía administrativa y el contencioso tienen tiempos cortos y muchas familias los pierden por no saberlos.
Lo que no sabemos
No hemos visto el expediente ni el dictamen, y la Conselleria no ha explicado cuántas plazas tiene el CEE Sant Josep ni cuántas familias esperan. Si vives en Ibiza o Formentera, en la página de Sant Josep de sa Talaia tienes el centro y sus datos de contacto. Y si tu familia ha pasado por algo parecido, en el canal de experiencias con colegios puedes contarlo, con nombre o sin él.
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