36 universidades para jóvenes con discapacidad intelectual: dónde están y el requisito que se pasa por alto
Hay una pregunta que aparece en casi todas las conversaciones entre padres cuando los chavales van cumpliendo años: ¿y después del instituto, qué? Se acaba la etapa educativa y, de golpe, el calendario se queda en blanco. Por eso esta noticia merece un rato de atención.
Fundación ONCE ha seleccionado 36 universidades españolas para impartir programas de formación para el empleo dirigidos a jóvenes con discapacidad intelectual, del desarrollo o del espectro del autismo durante el curso 2026/27. Es la décima edición del programa UniDiversidad, y lo financia el Fondo Social Europeo Plus dentro del Programa de Empleo Juvenil, según ha publicado Servimedia.
Dónde están
Están repartidas por casi toda España:
- Andalucía: Granada, Córdoba, Huelva, Jaén, Málaga, Almería, Sevilla y Pablo de Olavide — ocho en total.
- Madrid: Complutense, Rey Juan Carlos, Politécnica, Camilo José Cela, Francisco de Vitoria y CEU San Pablo.
- Cataluña: Barcelona, Girona, Pompeu Fabra y Ramón Llull.
- Comunidad Valenciana: Alicante, Miguel Hernández y Jaume I.
- Resto: Murcia y Católica de Murcia, Burgos, Salamanca, Vigo, A Coruña, Castilla-La Mancha (Albacete y Ciudad Real), Cantabria, Oviedo, Pública de Navarra, Extremadura, San Jorge de Zaragoza, Las Palmas de Gran Canaria y Mondragón.
Cinco son nuevas este año: Las Palmas, Mondragón, la Politécnica de Madrid, Alicante y el campus de Ciudad Real.
Qué significa para las familias
Lo primero, la letra pequeña, porque aquí es donde se cae la gente. Para entrar hay que cumplir tres cosas a la vez:
- Discapacidad intelectual reconocida con un grado igual o superior al 33 %.
- Tener entre 18 y 29 años.
- Estar inscrito en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil antes de que empiece el curso.
Ese tercer punto es el que conviene mirar hoy y no en septiembre. No lo gestiona la universidad: es un trámite aparte, y si no está hecho a tiempo, no hay plaza aunque todo lo demás encaje. Si tu hijo o tu hija va a cumplir los 18 pronto, esto es de las pocas cosas que se pueden dejar preparadas con antelación.
Lo segundo: esto no es «ir a la universidad» en el sentido habitual. Son cursos propios, enfocados a la autonomía y a la preparación laboral, con prácticas incluidas, orientados al empleo con apoyo. Y hay algo que no aparece en ningún folleto pero que cualquiera que haya pasado por aquí entiende: pasar un curso dentro de un campus, con gente de tu edad, cambia cosas que no se miden en un certificado.
En las ocho primeras ediciones han pasado por el programa más de 2.500 jóvenes. Es una cifra buena y a la vez pequeña, y las dos cosas son verdad: el acceso de las personas con discapacidad intelectual a la educación superior sigue siendo casi anecdótico en España.
Seamos honestos con lo que todavía no se sabe: la nota no dice cuántas plazas hay en cada universidad, ni los plazos de matrícula, ni los requisitos concretos de cada programa, que los fija cada centro. Si te interesa, el camino es preguntar directamente en el servicio de atención a la discapacidad de la universidad que te pille cerca. En cuanto se publiquen los plazos, lo contamos aquí.
Fuentes
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